Un día de mierda

A veces una no entiende de qué manera una persona, con sus aristas y sus llanuras, sus tristezas más profundas y sus motivos para despertar, sus elecciones de vida, sus mayores seguridades y aquello que le hace tambalearse, escoge tomar decisiones tan sumamente equivocadas, tan irrespetuosas y dañinas con el mundo, consigo misma y con aquellos que le rodean, a los que amará y odiará en según qué momentos de su vida.

No importa. No alcanzo a comprender qué le puede haber pasado a una persona para que escoja, de manera libre y sin coacción, sin motivación aparente y sin beneficio, la elección que ya ha demostrado ser la dañina, la perjudicial, la negativa, la egoísta, la incomprensible. No puedo entenderlo. Y creo que eso es lo que me todavía me protege.